Al polígrafo hay que jubilarlo, plantea Cecilia Soto en su columna publicada este lunes en el periódico Excélsior. En el texto analiza las deficiencias de la prueba del polígrafo a la luz de recientes solicitudes de partidos políticos a la Procuraduría General de la República para que examinen sus listas de candidatos, así como llamados de algunos medios para que los aspirantes sean sometidos a este examen.