Como parte del contenido no electoral de las recientes adiciones y modificaciones hechas por el Congreso de la Unión en materia política, destaca la creación de la Fiscalía General de la República (FGR). Si la minuta del Senado prevalece tal cual pasó a San Lázaro, en 2018 la FGR sustituirá a la Procuraduría General de la República (PGR) y se convertirá en un órgano autónomo que contará con, al menos, las fiscalías especializadas en materia de delitos electorales y de combate a la corrupción. ¿Qué significará este cambio, tanto en términos de diseño institucional, como en operación política?